Nuestro Señor Jesucristo dijo en Juan 6:63: “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” La Palabra de Dios nos enfrenta en nuestro pecado, nos guía en la limpieza, nos lleva a conocer y amar a Cristo y nos da un profundo cargo por compartir el mensaje de Salvación.