“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Jeremías 2: 13. De la forma que Dios le hace ver a Israel lo insensato que fue abandonarlo a El y abandonar Su Palabra para ir detrás de la idolatría, así Dios anhela que nosotros comprendamos lo insensato que es pretender vivir para Cristo dejando a un lado Su Palabra, La Biblia, y seguir nuestro propio pensamiento. Como creyentes debemos mantenernos bebiendo de la Fuente de Agua Viva, y La Biblia, La Palabra de Dios, es el canal para mantenernos bebiendo.